Psicólogo, investigador social y editor con experiencia en estudios cualitativos, formulación de proyectos, estudios filosóficos y revisión de textos académicos en formato revista seriada y libros.
Siempre he tenido una inquietud, ¿de dónde viene aquello que nos hace ser lo que somos? Si tuviera que dar una respuesta parcial a este asunto diría que, como el pasto, somos producto de la tierra que hay bajo nuestros pies, del lenguaje que habitamos y nos habita, de aquello que por nuestra historia decidimos que era importante. Me uní al proyecto Babel porque entendí que no es suficiente con comprender la sociedad, se requiere maximizar esfuerzos por transformarla. No existe una revolución más grande que la revolución de espíritu, es la conditio sine qua non para toda revolución futura. Espíritus muertos no mueven cuerpos y sólo el arte hace de nuestras víceras humanidad.
Escribo para comprender y para abrir preguntas. La literatura ha sido mi manera de acercarme a la experiencia humana: a sus pliegues íntimos y a sus dimensiones sociales. Soy psicóloga y estudiante posgradual en estudios humanísticos. He trabajado en formulación de proyectos y cooperación internacional, en el ámbito editorial desde la divulgación del conocimiento y en la investigación, explorando fenómenos sociales y subjetivos desde una perspectiva crítica y reflexiva.
Transito entre la creación literaria y el estudio de lo humano como quien cruza un puente: de un lado la palabra, del otro la experiencia; en el centro, las preguntas. La poesía y el pensamiento académico no son para mí territorios separados. A veces se mezclan: la teoría se vuelve íntima y el poema se vuelve reflexión. En los últimos años me he dedicado a la investigación y creación, fui ganadora de la convocatoria literaria Narrativas Indefinibles 2020 de la Alcaldía de Medellín.
Me interesa la promoción del arte y la cultura porque abren posibilidades de habitar otras historias literarias, audiovisuales, colectivas, y nos permiten desplazarnos de nuestras certezas. La cultura es un espacio de encuentro, pero también de transformación. Concibo la escritura como una forma de ser y de conocer: sobre mí, sobre el otro, sobre ese lugar común donde nuestras historias se cruzan. Desde esa convicción nace Casa Babel, como un territorio para pensar, crear y compartir.
El cine ha sido para mí una manera de conocer el mundo. A través de la cámara intento acercarme a esas preguntas profundas que me habitan: el ser humano, sus vínculos con otros y lo que permanece después de cada encuentro.
Esta estrecha relación con el cine también me permite acercarme al mundo, como si el cine fuera un filtro desde el cual interpreto la realidad, permitiéndome aprender de ella. Por eso pienso que filmar me permite detenerme en algún acontecimiento del mundo, como si le hiciera zoom a la realidad y la pusiera en pausa, para mirar con más detenimiento.
Así se observan las cosas con otros ojos, con un filtro que elimina la normalidad, aquello que se ha convertido en hábito y a lo que ya no le prestamos atención. Miramos con ojos prestados, para volver a asombrarnos.
Instrumentadora quirúrgica de profesión y apasionada por el servicio por convicción. Mi día a día transcurre en un entorno de alta responsabilidad, donde la precisión y el cuidado de la vida son la constante. Por eso, formar parte de esta corporación representa mi refugio vital: es el espacio donde el rigor del quirófano se disipa para permitir que mi mente se desconecte y el alma respire a través de las artes, la música y los libros.
He encontrado mi lugar en la escucha activa y en la alegría de solucionar. Disfruto sumergirme en cada tertulia y presentación, capturando con mi lente esos instantes que se vuelven memoria, permitiendo que mi conocimiento se expanda desde la contemplación y el asombro. Estoy aquí porque creo que ayudar a los demás tiene múltiples formas; si en el hospital cuido el cuerpo, aquí nutro el espíritu, siendo el apoyo y el eco de esas voces que nos invitan a ver el mundo de una manera diferente. Mi apuesta es la integración: demostrar que la salud y el arte caminan de la mano hacia un mismo propósito: el bienestar integral.